Trece fueron las yuntas participantes de la octava edición del concurso con una amplia representación de los carreteros de nuestra Hermandad. En un clima de armonía y buen ambiente se desarrolló esta nueva edición Durante toda la mañana del domingo los participantes desarrollaron las distintas pruebas que simulaban los obstáculos que pueden encontrarse las carretas en su camino al Rocío. La tierra suelta, las distintas subidas y bajadas, el vado de agua, el puente, los giros a rueda parada, o la marcha atrás fueron algunos de los obstáculos que tuvieron que superar las carretas, además de la siempre espectacular “llamada de la voz”. Una veza más queremos sentirnos orgullosos por mantener esta antigua tradición y llevar a nuestro bendito Simpecado y su hilera de carretas tirados por tan nobles animales